¿Cómo crear nuevos hábitos en el trabajo? | Fundesem
13 de Junio de 2019

¿Cómo crear nuevos hábitos en el trabajo?

Un hábito es la repetición reiterada de una conducta que se repite sistemáticamente. Los hábitos no se heredan, son adquiridos y se aprenden por ejercicio. Todos tenemos una serie de ellos arraigados que tienen influencia en nuestras vidas, aunque algunos sean inconscientes.

Los buenos hábitos están dirigidos hacia una mejora de la calidad de vida de la persona, como hacer ejercicio, estar informado, practicar un deporte o formarse. Los malos hábitos son fuente de insatisfacción y tienen consecuencias negativas como el despilfarro de dinero, la ociosidad desmedida o la pereza.

La procrastinación es un gran enemigo clásico entre los malos hábitos, ya que te empuja a eludir tareas importantes por otras irrelevantes y aparentemente más agradables. A todos nos resulta familiar tener algo que hacer y:

  • Preparar o recoger un café
  • Echar un vistazo a las redes sociales
  • Dedicarle un pequeño rato a tu tarea
  • Poner música
  • Comer algo

Es un ciclo peligroso que puede darse por varios motivos: insatisfacciones, miedos, carencias, otros sentimientos negativos o exceso de trabajo, incluso de perfeccionismo.

Sabemos que es más fácil seguir haciendo lo de siempre que cambiar. Adquirir nuevos hábitos requiere de una planificación y algo de estrategia. Y, sobre todo, de una motivación fuerte para avanzar.

Lo ideal es que tengas una meta, un buen motivo para alcanzarla y un plan de acción para llevar a cabo los hábitos que te acercarán a conseguir lo que te has propuesto. ¡Sin prisa, pero sin pausa!

Si trabajas en equipo, un buen método para combatir los malos hábitos es realizar reuniones productivas. Que solucionen problemas y que focalicen el trabajo a realizar. Estas deben ser medidas y con cierto orden temporal, temático y de intervención. ¡Ya sabrás que una reunión sin límites te puede hacer perder el tiempo!

Un hábito tóxico, también para la gente que trabaja en equipo, es el de no saber delegar. No puedes controlarlo todo, así que ganarás en salud mental si confías en los profesionales que te rodean. Por tanto, es hora de que aprendas a delegar: solo tienes que hacerlo con la gente adecuada.

En el otro lado de la balanza, una buena costumbre que puede ayudarte en el día a día es el refuerzo positivo. Si diriges equipos, hazles saber que algo se ha hecho muy bien. Y si has logrado algo meritorio, prémiate. Trabajar con eficacia debe ser una constante, una norma, pero rozar la excelencia debe ponerse en valor. Eso ayudará a consolidar un buen clima laboral, uno de los verdaderos pilares de una buena empresa.

Factores como contar con espacios físicos agradables, invertir en formación, promover la conciliación familiar y mantener una comunicación asertiva y empática (a mejor comunicación, mejores resultados) reforzarán lo comentado.

Por último, seguramente aprendas a disfrutar más de tu vida profesional evitando el estancamiento, manteniendo viva la curiosidad y la automotivación, valorando la diversidad de caracteres y cualidades de los demás, así como diciendo ‘no’ cuando crees que es lo mejor.

Cambiar hábitos en los que nos encontramos cómodos (o quizá, nos hacen sentir una falsa comodidad) no es sencillo, aunque sepamos que no son los mejores. Pero, si has llegado hasta donde has llegado, si has hecho lo que has hecho hasta la fecha, ¿qué puede suponer para ti enfrentarte a un pequeño grupo de situaciones cotidianas y dar un nuevo paso adelante?

 

 

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