Nacho Amirola Gomez. Responsable de Fundesem Business Consulting
Participa
Participa en el siguiente UPDATE!, Esperamos tus sugerencias, recomendaciones y comentarios. Si tienes algo que creas que puede interesar a la comunidad de Fundesem Alumni no dudes en compartirlo.
Enviar sugerenciaFUNDESEM BUSINESS CONSULTING
ALGUNOS ASPECTOS CLAVES EN LA GESTION DE LA EMPRESA FAMILIAR
Las empresas familiares son la fórmula de propiedad más común de las empresas de nuestro entorno, es más, un tercio de las empresas del S&P 500 se definen como empresas familiares. A medida que las empresas familiares se consolidan e inician sólidas etapas de crecimiento, tienen que enfrentarse con importantes retos y desafíos en sus estructuras de gobierno y con el caso en muchas ocasiones, de que generaciones posteriores al fundador puedan insistir en gestionar el negocio o trabajar en él aunque no sean las personas idóneas para un determinado puesto.
Menos del 30% de las empresas familiares sobreviven a la tercera generación. Para tener éxito, una empresa familiar debe afrontar dos retos: conseguir un gran rendimiento del negocio, y mantener a la familia volcada en ayudar al negocio con el espíritu, fuerza e implicación del fundador. En este sentido, varios son los aspectos clave que deben funcionar bien y en sintonía: buena relación de la familia y entendimiento de cómo ésta debe ser involucrada o no en el negocio familiar, fuerte y bien estructurado gobierno de la empresa, gestión o asesoramiento profesionalizado, y fundaciones o actividades sociales y benéficas que comuniquen y promuevan los valores y principios éticos de la familia.
Las empresas familiares pueden fracasar por multitud de motivos; conflictos entre los miembros de la familia, nepotismo que acabe en mala gestión, luchas por el control de la compañía, etc. La regulación de los roles de la familia como accionistas, miembros del consejo de administración, miembros del consejo de dirección y gestores es el instrumento fundamental que puede ayudar a evitar estos inconvenientes.
Las grandes empresas familiares bien gestionadas, se aseguran de permeabilizar su esencia y valores entre todos los componentes de la familia. A través de los años, desarrollan acuerdos para abordar temas como la elección y composición del Consejo Familiar y de Administración, las decisiones estratégicas que puedan requerir consenso o mayoría cualificada, la elección del Director General, o las condiciones que se deben cumplir para que un miembro de la familia pueda o no pueda trabajar en el negocio, o la sucesión accionarial.
Además, por lo general, comparten un enfoque meritocrático de gestión. Las políticas dependerán del tamaño de la familia, sus valores, la formación de sus miembros, sus principios y forma de trabajar y el sector en las que la empresa compite. Es una buena práctica que se aliente a los miembros de la familia a trabajar fuera del negocio y ganar experiencia antes de optar a cargos de responsabilidad en la empresa.
Respecto a la propiedad, es importante tener en cuenta que hay que mantener el control por parte de la familia al mismo tiempo que se cubren las posibles necesidades de capital sin generar conflictos internos. Para ello, es importante regular cuidadosamente y pensando en el más largo plazo cuestiones de propiedad, como por ejemplo, la transmisión o comercialización de acciones. También se deben definir políticas financieras que huyan de los grandes rendimientos a corto plazo y tengan como finalidad principal mantener a la familia en el control y el crecer sostenidamente. Muchas empresas familiares pagan dividendos relativamente bajos debido a que la reinversión de los beneficios es la mejor manera de crecer sin diluir la propiedad mediante la emisión de nuevas acciones o asumir grandes deudas.
Con claras y correctas normas y directrices como fundamentos, las empresas familiares pueden sobrevivir con diferentes estrategias empresariales. Así, dos de estos fundamentos de éxito aparecen con frecuencia: fuertes consejos de administración con visión a largo plazo, junto con una prudente diversificación de las fuentes de ingreso. En este sentido, es importante complementar los conocimientos de la familia con nuevas perspectivas empresariales de personas de confianza ajenas al núcleo familiar. Es frecuente encontrar consejeros externos que aportan a la estrategia de la empresa. La innovación hay que asegurarla con medios internos o externos. Como ha dicho el Presidente de Fundesem no tener miedo de producir fuera, ni de asociarse para atacar mercados, dos aspectos que cuesta bastante decidir en las empresas familiares.
Por último, me gustaría destacar la política social y benéfica como elemento para mantener en las familias el compromiso con la empresa y sobre todo para mantener la unión en los valores sociales y familiares.
Casi todas las empresas comienzan como empresas familiares, pero sólo las que son capaces de afrontar los desafíos inherentes a esta forma de propiedad consiguen. El trabajo de establecer unos sólidos pilares sobre los que construir el futuro es complejo y extenso, pero la evidencia demuestra que vale la pena para la familia, el negocio y la sociedad en general.


